En el museo del perfume se pueden revivir los casi 300 años de
historia del agua más famosa del mundo, desde sus inicios en
la época del rococo. Objetos de arte, cuadros y muebles de
época son testimonio de las relaciones que la dinastía
Farina mantenía por todo el mundo gracias a su brillante
creación: el
Agua de Colonia.
Las increíbles falsificaciones y plagios de los pasados 200 años son presentados con el acompañamiento de la música de Carlo Farina (+1640). En el salón de las vitrinas se encuentra una
colección de cristales y envases tanto antiguos como modernos.
En el cuarto de las fragancias se presenta la vida de un
perfumista. A petición se pueden oler las diferentes esencias.
Explicaciones detalladas, como por ejemplo sobre la extracción
de esencias o la génesis de una producción de perfume a
base de flores, proporcionan una clara impresión acerca de la
creación, la creatividad y el indispensable talento de un
perfumista. Bajando una escalera se tiene acceso a la bóveda en
el sótano original, donde antiguamente se fabricaba el perfume.
Un barril de madera de cedro, de la época de los inicios de la
firma, ha sobrevivido los casi 300 años. La reproducción
de una destiladora, como la que utilizó Juan María Farina
en
el siglo XVIII, aclara el grandioso arte de la destilación. La
exposición de unos cuadros en la bóveda muestran la
producción del Agua de Colonia durante sus casi 300 años
de
vida.